Un anuncio para la era de la posverdad

Un anuncio para la era de la posverdad

Adidas- Break Free. En el momento de escribir esto ya pasa de los diez millones de visionados.

Sin restarle méritos cinematográficos y técnicos -que son mayores que los creativos, ya que el concepto no es muy original- ha llegado el momento de hacerse una pregunta relevante: ¿Tendría tanto éxito este spot si no fuera por el relato con el que se ha dado a conocer? Mi respuesta es un rotundo NO.

A su manera, un spot también es un producto, y este se ha vendido con storytelling, que es como deben venderse hoy en día las marcas, los productos y los candidatos. La historia del spot es tan buena como el propio spot (y creativamente, es mejor). Hay precedentes, y entre ellos el celebérrimo 1984 de Apple, cuyo relato incluía la fascinante leyenda de ser “el spot que solo se emitió una vez en televisión”.

Nos dicen que lo ha rodado un estudiante alemán de 26 años sin el permiso de Adidas. O sea, que es una especie de trucho, o una práctica de escuela. Afortunado el muchacho, que cuenta con unos medios y un presupuesto con el que no pueden soñar los estudiantes de cine en España; ni, por cierto, muchas agencias profesionales para rodar sus campañas (es posible que el presupuesto de este spot sea superior al de la mayoría de los que se ven en España en prime time).

Atención al anzuelo que nos han lanzado, y que era tan difícil no morder: En cuanto escuchamos esa premisa –spot rechazado por la marca que un estudiante decide rodar por su cuenta- queremos que sea un éxito porque “demostraría algo” (algo que nos gustaría que fuera cierto). Y no solo queremos que eso suceda, sino que podemos contribuir fácilmente a ello: solo hay que darle al play y luego compartirlo en redes sociales. De este modo nosotros, los espectadores, entramos a formar parte del relato “la victoria de los talentos rechazados por la oficialidad” ¿quién no se ha sentido alguna vez parte de ellos? Esto tiene sabor a venganza, y por eso es tan bueno.

Genial. Un anuncio para la era de la posverdad; es decir, de las mentiras que queremos creer.

Si al final se demuestra, como se está empezando a comentar en muchos foros profesionales, que todo esto está confabulado desde el departamento de marketing de Adidas, espero que le den muchos premios. Es un ejemplo de marca que comprende los tiempos en que vivimos.

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